Un accesorio tan común como un power bank puede convertirse en el motivo de un decomiso o de un retraso si no revisas la norma vigente.
Cada vez más aerolíneas han endurecido sus reglas sobre baterías portátiles en cabina, y varias han empezado a exigir que el power bank esté siempre a la vista y accesible durante el vuelo, no guardado en el compartimento superior.
El límite de capacidad
La mayoría de aerolíneas permite baterías de hasta 100Wh sin autorización especial (equivalente a unos 27.000mAh aproximadamente), y entre 100-160Wh solo con aprobación previa de la aerolínea. Por encima de eso, directamente no se permite ni en cabina ni en bodega.
Por qué no puede ir en la maleta facturada
Las baterías de litio están prohibidas en equipaje de bodega en prácticamente todas las aerolíneas del mundo, por riesgo de incendio. Deben ir siempre en el equipaje de mano.

Algunas aerolíneas asiáticas y europeas han sumado en 2026 una restricción adicional: prohibir su uso (no solo su transporte) durante el vuelo, permitiendo solo cargarlo cuando el avión está en tierra. Revisa la política específica de tu aerolínea antes de viajar, no asumas que es igual en todas.
Nuestra recomendación
Lleva tu power bank siempre en el bolso de mano, revisa su capacidad en mAh o Wh impresa en el equipo, y confirma la política exacta de tu aerolínea al menos 48 horas antes del vuelo. Un accesorio tan simple no debería arruinarte el check-in.